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sábado, 26 de noviembre de 2016

Ultima contada del año


 




Poema de las palabras

Poema De Las Palabras de Mayamérica Cortez

Es que hay algo mágico en las palabras.
Se me antojan redondas y suaves
equivalentes al vuelo de los sueños...
cadencias voluptuosas
-como las olas del mar-
Porque más que voz
que palabras
son rumor, silencio quizás.
Arrullo y queja. Pasos quedos, redondos
en este círculo invisible
girando lento
muy l e n t o
en la sutil estancia de las horas.

Verano de 1993, Washington D. C.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Código deontológico para los cuentacuentos

Un código deontológico de quien cuenta cuentos
Hace unos días en la web de AEDA descubrimos un muy interesante artículo mencionado por Pep Bruno que a su vez fue comenzado por Arnau Vilardebó y que unía tantas respuestas a preguntas que alguna vez nos hemos hecho, que no podíamos dejar de compartirlo.ocación del público es problema del que actúa. Arquitectos, organizadores y gestores de espacios son a menudo muy ignorantes o poco sensibles al tema. Arremángate y coloca las sillas a tu gusto. Es un excelente calentamiento. Si actúas a pie plano piensa que, en sillas, a partir de la fila tres te ven fatal. Un semicírculo algo estirado te dará mucho espacio para actuar y buenos ángulos de comunicación con el público.o nuevo. Vigila que no se te cuelen arquetipos de comportamiento del pasado. Yo personalmente odio: “la mujer más bonita del mundo” y “palacios todo de oro” (que aparte de ser feos, seguramente son fríos).
  • A tu voz no le des una coz. Habla con tu voz. No imites los doblajes del cine y de la tele: no soples sobre las palabras. No pienses en la voz, piensa en el cuento.
  • Cada espectador que no haya recibido tu mirada se va sin ella. Tu mirada debería pasar por lo menos un par o tres de veces, o tres pares de tres veces, por la mirada de cada espectador. Nunca olvidarás un ángulo de la audiencia. Analiza “si eres de derechas o de izquierdas” o si te clavas en el centro o…si siempre miras al fondo (dónde en realidad no miras a nada y a nadie).
  • No aceptes el murmullo. A veces el murmullo empieza cuando no se te oye bien. A veces cuando tienes el micro demasiado alto.
  • A causa de las costumbres familiares frente a la tele las nuevas generaciones no conocen el susurro para comentar algo. No desaproveches la ocasión de enseñar a los jóvenes la existencia de ese tan especial registro sonoro.
  • En un local de copas, tolerancia cero al gritón de la barra.
  • El micro inhibe la participación espontánea del público. Cuenta con ello si pretendes una cierta interacción.
  • Siempre tendrás claro por qué cuentas: para que te quieran, para poder comer, para ligar, porque te sientes fatal si no lo haces, porque eres un incontinente de la palabra, porque te cuentas encima, por que quieres dar tu punto de vista del mundo que te rodea…
  • Respetarás el arte-profesión de contar cuentos. Si te ganas la vida de otra manera, por lo menos no revientes precios.
  • Regala tu trabajo sólo cuando tengas la sensación de que realmente eres un invitado en una fiesta compartida o por lo que tu creas que es una buena causa. Desconfía del “te va a servir de promoción”.
  • Al que te diga que cobras mucho pregúntale si tiene sueldo fijo con Seguridad Social, con catorce pagas anuales y con vacaciones.
  • Si puedes, no des clases. Intenta vivir de tus actuaciones. O por lo menos intenta conseguir, no es fácil, que el alumnado se convierta en espectador asiduo. Hay mucho alumno que va a cursos por terapia, para que le escuchen y al que simplemente no le funciona el oído. Desconfía del alumno (o cóbrale el doble) que se apunta a tus clases sin haberte visto actuar.
  • Cuando seas espectador intenta dejar la iniciativa de la risa al resto del público. Pero… puedes ayudar un poco si ves que el público va perdido. 

20 de noviembre Dïa Internacional del Cuento