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domingo, 28 de mayo de 2017

Aoniken Cuenta


Maestra

Porque das amor a los niños que pasan por tu vida, sabiendo que no son tus hijos y seguramente cuando crezcan se olvidarán de ti.
Porque inventas todos los días una fiesta y vistes a tus pequeños con traje de papel y cetro de escoba.
Porque tu afán te hace cantar sin ser cantante, tocar instrumentos sin ser músico, mover muñecos sin ser titiritero, pintar sin ser pintora, bailar sin ser bailarina y actuar sin ser actriz.
Porque le dibujas una cálida sonrisa a cada mañana hel...ada y borras lágrimas con tu goma invisible.
Porque te mueves en un mundo pequeño, te sientas en sillas de juguete, escribes con marcadores multicolores y usas vajilla de cartón con absoluta naturalidad.
Porque siempre encuentras un caramelo más en el bolsillo y repites el milagro de la multiplicación de los panes cuando tienen hambre a la vez.
Porque te recuerdo, yo también, reinando en un país dorado y lejano que existía debajo de las mesas…
Porque fuiste mi primer amor, cuando yo no sabía lo que era el amor.
Por eso y algunas otras razones que tus chicos saben muy bien y yo ya he olvidado…
Eres la rosa más fragante y bella de tu jardín.


*Pipo Pescador*

martes, 9 de mayo de 2017

La gran ocasión (fragmentos)

LA HISTORIA SIN FIN La historia del lector, que comienza, ya vimos, precozmente, cuando no es dueño todavía de la palabra (no digamos ya de la letra), es una historia sin fin. Ni se inicia en la alfabetización ni termina en tercer grado, ni en séptimo, ni en la universidad. La historia de un lector se confunde con su vida. Siempre se estará “aprendiendo a leer”. Y siempre quedarán lecturas por hacer, tapiz por tejer y destejer. También puede haber, de tanto en tanto, algún otro “maestro”, como el de la sociedad del aula, que nos dé espacio, tiempo y compañía, nos insufle confianza y nos deje leer.

VALE LA PENA Leer vale la pena... Convertirse en lector vale la pena... Lectura a lectura, el lector – todo lector, cualquiera sea su edad, su condición, su circunstancia…– se va volviendo más astuto en la búsqueda de indicios, más libre en pensamiento, más ágil en puntos de vista, más ancho en horizontes, dueño de un universo de significaciones más rico, más resistente y de tramas más sutiles. Lectura a lectura, el lector va construyendo su lugar en el mundo. Lo que sigue es una reflexión acerca de esta lectura que vale la pena. Es también una propuesta: que la escuela se asuma como la gran ocasión para que todos los que vivimos en este país –cualquiera sea nuestra edad, nuestra condición, nuestra circunstancia…– lleguemos a ser lectores plenos, poderosos. La lectura no es algo de lo que la escuela pueda desentenderse. BUSCADORES DE SENTIDO Leer es algo más que descifrar, aunque toda lectura suponga un desc