sábado, 25 de mayo de 2013

Elsa Bornemann partió



HASTA SIEMPRE MI QUERIDA ELSA



Yo dibujo puentes para que me encuentres...Un puente de tela con mis acuarelas.Un puente colgante con tiza brillante

Puentes de madera con lápiz de cera. Puentes levadizos plateados, cobrizos...Puentes irrompibles de piedra invisibles..

Y tu ¡Quien creyera! ¡No los ves siquiera!...Hago cien, diez, uno.. ¡No cruzas ninguno!.Mas como te quiero... dibujo y espero... ¡Bellos,bellos puentes para que me encuentres!...

Elsa Borneman...

miércoles, 22 de mayo de 2013

Aoniken junio


 
Mabel García cuenta la historia de la biblioteca y narra
el cuento que dio origen a su nombre
 

Las bibliotecarias reciben lo recaudado en esta ocasión 
 
 

Graciela Perriconi premiada

Tres miradas sobre la literatura infantil y juvenil argentina, de la destacada especialista Graciela Perriconi ha sido galardonada con el Premio “Los destacados de Alija 2013” (Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de Argentina) en la categoría Mejor Producción Teórica. La ilustración de la portada pertenece a María Wernicke. Dicha obra propone un itinerario por temas, autores, obras de la LIJ que permite a los mediadores, formadores, docentes, bibliotecarios y psicopedagogos indagar sobre la historia del campo y sobre la importancia de la memoria como una forma de activar el pasado y leer mejor el presente.


Graciela Perriconi es Licenciada y Profesora en Letras y Filosofía, y Doctora en Filosofía. Se ha especializado en literatura infantil y juvenil. Es docente, editora y autora de ensayos educativos y literarios. Escribió cuentos para niños y poesía. Dirigió y dirige colecciones de literatura infantil y juvenil. Entre los libros de su autoría se encuentran: El libro infantil: una propuesta crítica; Cómo formar chicos lectores; La poesía infantil (en c-autoría). En 2007, la Fundación El Libro le otorgó el Premio Pregonero; en 2008 recibió el premio Madre Teresa de Calcuta como especialista de literatura infantil de la biblioteca del mismo nombre de la CONABIP, entre otras distinciones. Fue jurado del concurso de cuentos “Los niños del Mercosur” organizado por Editorial Comunicarte. La Asociación de Literatura infantil y Juvenil de la Argentina, está dedicada a la investigación, la crítica y la difusión de los libros para niños y jóvenes destacados por su calidad artística en todo el territorio de la república, en todos sus estamentos y regiones y entre todos sus niños y jóvenes. ALIJA concibe la promoción como una estrategia continua y sólida que favorece la creación de un público lector por el mero placer de la lectura misma. ALIJA es la Sección Nacional argentina de IBBY, la Organización Internacional del Libro Infantil y Juvenil, con mayor prestigio en dicha especialidad cuya sede se encuentra en Suiza

jueves, 2 de mayo de 2013

Aoniken Mayo

Numeroso público nos acompañó
 

Julia Beitelmajer nos da la bienvenida en nombre de la Asociación 
 
 
Se hace entrega de lo recaudado en concepto de entrada a la tesorera del Jardín 936

martes, 23 de abril de 2013

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor del fuego



Simone Seija Paseyro,

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor del fuego

Alguien me dijo que no es casual…que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan.
Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.
Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.
Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen. Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras. Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un examen, o para cerrar una noche de cine. Las de “veníte el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.
El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos. Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena.
Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar. Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no. Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.
Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.
Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar. Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.
Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes. Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos.

La jaula de Javier Villafañe

CUENTO: "LA JAULA" DE JAVIER VILLAFAÑE La jaula Nació con cara de pájaro. Tenía ojos de pájaro, nariz de pájaro. la madre, c...