martes, 9 de mayo de 2017

La gran ocasión (fragmentos)

LA HISTORIA SIN FIN La historia del lector, que comienza, ya vimos, precozmente, cuando no es dueño todavía de la palabra (no digamos ya de la letra), es una historia sin fin. Ni se inicia en la alfabetización ni termina en tercer grado, ni en séptimo, ni en la universidad. La historia de un lector se confunde con su vida. Siempre se estará “aprendiendo a leer”. Y siempre quedarán lecturas por hacer, tapiz por tejer y destejer. También puede haber, de tanto en tanto, algún otro “maestro”, como el de la sociedad del aula, que nos dé espacio, tiempo y compañía, nos insufle confianza y nos deje leer.

VALE LA PENA Leer vale la pena... Convertirse en lector vale la pena... Lectura a lectura, el lector – todo lector, cualquiera sea su edad, su condición, su circunstancia…– se va volviendo más astuto en la búsqueda de indicios, más libre en pensamiento, más ágil en puntos de vista, más ancho en horizontes, dueño de un universo de significaciones más rico, más resistente y de tramas más sutiles. Lectura a lectura, el lector va construyendo su lugar en el mundo. Lo que sigue es una reflexión acerca de esta lectura que vale la pena. Es también una propuesta: que la escuela se asuma como la gran ocasión para que todos los que vivimos en este país –cualquiera sea nuestra edad, nuestra condición, nuestra circunstancia…– lleguemos a ser lectores plenos, poderosos. La lectura no es algo de lo que la escuela pueda desentenderse. BUSCADORES DE SENTIDO Leer es algo más que descifrar, aunque toda lectura suponga un desc

miércoles, 26 de abril de 2017

Contar

Consejos de Armando Quintero Laplume

El cuento siempre debe continuar.
Desde que comienzas un cuento que has elegido, para un público ya determinado, sabes que no puedes abandonarlo. Eres tú quién lo elegiste, lo seleccionaste entre muchas posibilidades, lo preparaste y ensayaste por y para ellos. Nada ni nadie puede detener su marcha desde su inicio
hasta su final. ¿Se dio una situación inprevista? Intégrala o ignórala, no abandones el cuento. ¿Se te olvidó un detalle importante? Sigue, mientras buscas cómo acomodarlo en la historia que vienes narrando. ¿Cambiaste el nombre de un personaje? Sigue con ese nombre... El público no lo notará porque no se sabe tu cuento. Y si lo sabe, al no mostrar dudas en el cambio puede que piense que él es el equivocado y seguirá atento a la veracidad de tu historia. El público sólo nota lo que tú haces evidente. Y alabará y agradecerá lo creíble de tus palabras. Disfruta lo que se presente para hacer que los otros también lo disfruten. Diviértete para que los otros se diviertan contigo y con cada una de las situaciones, emociones y sensaciones que el cuento lleva en sí. Y continúa con el cuento hasta el final.

La jaula de Javier Villafañe

CUENTO: "LA JAULA" DE JAVIER VILLAFAÑE La jaula Nació con cara de pájaro. Tenía ojos de pájaro, nariz de pájaro. la madre, c...